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Siargao, nuestra isla favorita

Siargao, nuestra isla favorita

Fuimos a Siargao casi por casualidad, aunque en realidad creo que fue más bien la causalidad. Habíamos leído maravillas de la isla, pero no fue hasta que nos enteramos de que nuestra amiga Sandra se dirigía a la isla, unido a los problemas de la zona de Bohol, hasta que nos decidimos. Siargao se convertiría en mi zona favorita de todo lo que vi en Filipinas.

Se trata de una pequeña isla al este de Filipinas, que todavía hoy es virgen pero que no le queda mucho para dejar de serlo, y es que acaban de abrir vuelos desde Cebú y Manila, por lo que tiene bastante probabilidades de convertirse en la nueva Boracay.

Pese a ser especialmente conocida por el surf y su Cloud 9, lo cierto es que Siargao tiene muchísimo más que ofrecer: 4,000 héctareas de manglares, lagunas de ensueño, playas secretas y sobre todo su gente.

A pesar de la oferta hotelera en la isla, empieza a haber momentos en los que se ve superada por la demanda, al menos en época de temporada alta. Nuestra amiga Sandra se vio sin la posibilidad de hacer una reserva por Internet el día antes al estar todo completo y tuvo que buscarse la vida ya desde la isla. Con esa situación, Bea y yo decidimos evitar riesgos y pillarnos toda la semana en unos apartamentos frente a la playa en los que estuvimos la mar de agusto.

Siargao está compuesta por 3 zonas principales: Del Carmen (dónde se encuentra el aeropuerto y el puerto desde donde se puede visitar la famosa Sugba Lagoon) , Pacífico (con preciosas playas y cerca de la famosa piedra) y General Luna (zona que acoge a la mayoría aunque todavía escasos turistas y famosa por sus playas para surfear). Esta última zona es donde se encontraba nuestro alojamiento.

Nada más aterrizar en el pequeño aeropuerto te das cuenta de que todo va a tener el mismo encanto. Por 300PHP, una furgoneta te lleva al hotel, y fue en esa furgoneta donde conocimos a la primera pareja del viaje: Alfredo y Ari. Unos figuras a los que les ha pasado de todo durante sus 3 semanas en Filipinas y que fueron capaces de hacernos llorar de risa en más de una ocasión. Durante el trayecto, te das cuenta de que Siargao tiene tan sólo una carretera que une las principales zonas mencionadas anteriormente. No hay taxis, no hay triciclos, no hay bicis de alquiler… si quieres salir del hotel, no te queda otra que alquilar una moto.

Tras analizar la situación, y pese a tener a mis padres presentes en todo momento, no nos quedó otra que alquilarnos la nuestra: 350PHP al día. Como si de magia se tratara, arranqué la moto por primera vez y ahí me vi, cómo cuando tenía 16 años y recorría todas las calles de Torremolinos con mi NRG: la sensación de libertad, la camiseta de tirantes y la sonrisa habían vuelto.

Alquilar la moto fue lo mejor que pudimos hacer, porque el 50% del encanto de la isla radica en lo que puedes ver mientras conduces. Es cuando puedes comprobar como los niños son capaces de domar a los búfalos, como los mayores lideran las labores del arado, las mujeres tienden la ropa en el quitamiedos de la carretera o secan el arroz en lo alto de alfombras que colocan en el caliente asfalto, los gallos de pelea esperan su turno enjaulados en el inexistente arcén. Es conduciendo cuando descubres que les pueden faltar muchas cosas pero no canastas de baloncesto donde los niños juegan a todas horas. Las gasolineras destacan por su ausencia, encontrando en cambio puestos diambulantes dónde la pregunta no es súper o diésel, sino coca-cola o Pepsi. Puede ser peligroso conducir porque los paisajes verdes, las palmeras y los bosques infinitos te hipnotizan. El olor a coco quemado, proveniente de numerosas barbacoas callejeras despiertan tu plano olfato y el incontable número de perros callejeros te mantienen siempre alerta.

Road to happiness! #Siargao #magpupungko #kiennoarriesganogana #dia17

Así que descubrimos la isla con nuestra Yamaha de 125cc, que la verdad, arrancaba cuando quería. Fue tal el vacile que hasta los locales se dieron cuenta de que la moto arrancaba con todos menos conmigo. Daba igual que tirara de botón o de patilla. Con o sin carrerilla. Le dedicaba hasta unas palabras le suplicaba… todo era en vano. Hasta que no llegara David e hiciera el movimiento mágico canario, la moto no rugía. No fue hasta el día antes de que se fueran cuando conseguí aprender su movimiento mágico, hecho que nos dio toda la tranquilidad del mundo!

Dicen que los viajes lo definen las experiencias personales, y estoy convencido de que las aventuras que compartimos con Sandra y David, sus amigos (y ya nuestros) Adri y Scott, sus vecinos (y ya compis de aventuras) Carlos y Cristina y la pareja de la furgoneta Alfredo y Ari, han sido clave para que nos enamoremos de Siargao. Como si de una pandilla de moteros quinceañeros se tratara ahí estábamos todos, de un lado para otro para comer, para cenar, para la playa o para esa maravillosa piscina y jacuzzi que se sacaron Sandra y David de la manga. Era como si nos conociéramos de toda la vida. Tonterías a todas horas y momentos de reflexión en el que arreglábamos el mundo a golpe de cerveza. Una maravilla.

Hay días en los que sientes que todo es posible, que puedes hasta tocar el sol #día16 #Siargao #sunset #kiennoarriesganogana

@claudiamary no nos conocemos en persona pero tenías razón en tu post, tras conocer Siargao te tengo que ver y dar un abrazo! Gracias por tus consejos sobre Filipinas! :) #Siargao #Sunset #kiennoarriesganogana

También compartimos momentos que nunca olvidaremos, como la puesta de sol desde la laguna que había al lado de su casa mientras hacíamos paddle surf por primera vez. Nos subimos a las tablas y con respeto, empezamos a remar… lo estábamos consiguiendo… manteníamos el equilibrio que nos mantenía alejados de los manglares y el barrizal que que podíamos ver en el fondo. Selfie por aquí, selfie por allá. Preciosa la sensación de libertad en mitad de tanta naturaleza. Así decidimos volver a la orilla, cuando se escuchó el grito de Sandra de fondo “Ahhhh-noooo!”. Al agua! Jajaja. Pese al ataque de risa de todos, consiguió subir a la tabla antes de quedar atrapada en semejante vegetación marina.

I told you... en la felicidad y en la felicidad ???#segundalunademiel

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Surf en Siargao

Pero hubo más momentos mágicos, y es que fue aquí donde me bauticé en el surf. Cloud 9 es el área conocida por los surferos dónde se celebran campeonatos internacionales, pero también una zona ideal para iniciarse dada su baja profundidad. Sandra y yo lo intentamos el primer día con una tabla inadecuada para principiantes y sin instructor alguno, pero con muchas ganas. El resultado? Muy triste. Cero olas, aunque muchas risas. Aprendimos la lección y decidimos invertir 500PHP para una hora de clase con un instructor y la tabla de principiante. Y eso, amigos, fue la diferencia. Con la teoría clara, en 45 minutos me vi surfeando la primera ola. Qué sensación. Lo habíamos conseguido! Fue tanta la alegría que decidimos alargar a 2, las horas con nuestros instructores. Realmente su función ya se limitaba a darnos ánimos, y la verdad sea dicha… a marcarnos los tiempos y darnos ese empujoncito final para coger la ola que sin él, seguramente no habríamos sido capaces de coger. Acabé perdiendo la cuenta del número de olas que cogí y no fue hasta cuando llegué a la orilla, cuando empecé a notar el calor en las corvas de las piernas… Pese a llevar crema del factor 50, me había achicharrado.

Era una sensación llevadera, o al menos así lo sentía durante las primeras horas. Pero aquello sólo empezó a subir de color y con el color a subir la temperatura de las piernas que no aliviaba ni el agua fría del jacuzzi ni el after sun. Tras llegar a casa y darme una ducha de agua fría fue cuando fui consciente de que había llegado a un límite que desconocía. Las piernas no podían rozar el pantalón, hasta el disparo de la crema provocaba dolor, que sólo se veía aliviado por el aire fresco durante los paseos en moto. A golpe de ibuprofenos y de tres días en la sombra conseguí recuperarme, pero eso nos costó el no volver a subirme a una tabla, alguna excursión que otra y la primera mudada de piel. No cool.

Otras cosas que hacer en Siargao

Si no eres de surf, no te gusta la playa pero de alguna manera has acabado en Siargao, entonces tienes que ir a Sugba Lagoon. Los falsos rumores nos habían dicho que la entrada costaba 2000PHP por persona, pero fue entonces cuando recibí el Whatsapp de Carlos y Cristina para traernos la verdad: por 1600PHP teníamos un tour privado durante todo el día los cuatro. No nos lo pensamos mucho y allí que nos fuimos con ellos al día siguiente. Una hora en moto de General Luna a Del Carmen. Allí compramos comida en un eatery local (riquísimo!) y nos subimos los 4 en el barco. Al comprar la entrada, nos dijeron que por 200 pesos más por pareja, podían hacer otra parada en una playa bonita… ¿por qué no?, pensamos.

No sé si habéis visto fotos desde arriba, pero se trata de 4,000 hectareas de manglares. Y eso son muchas hectáreas. Nos comentaron los guías que hay alrededor de 3,000 cocodrilos por esas aguas, aunque gracias a Dios nosotros no vimos ninguno. Son paisajes que realmente no se pueden explicar con palabras, por lo que os dejo alguna que otra foto.

En el momento en el que cogimos el barco, la marea no estaba todavía alta, así que les pedimos hacer la parada en la playa primero. Así podíamos aprovechar para comer mientras subía la marea y hacer un par de fotos. Lo que no esperábamos ninguno de nosotros era dar con la playa más bonita que había visto en mi vida: una lengua de arena blanca, rodeada de agua de ciento de tonalidades y totalmente vacía. Nos miramos todos y nos dio un ataque de risa. ¿Qué hace aquella maravilla tan sola? Cómo si de Colón se tratara, me bajé del barco con la sensación de haber descubierto una tierra nueva. Era real. Anduvimos unos minutos, nos dimos un baño con aquella estampa de fondo y decidimos pagar 200PHP por un pequeño cottage que nos protegiera del sol durante la comida. Cómo no nos podíamos quedar allí eternamente, nos volvimos al barco, ya con la marea algo más alta para dirigirnos a la conocida área de la Sugba Lagoon: una zona con un trampolín y unas tablas que se pueden alquilar por 150PHP para hacer una hora de paddle surf. Como niños chicos, en menos de dos minutos ya estábamos saltando desde el trampolín de todas las formas habidas y por haber, todas ellas sin estilo ninguno. Hasta Bea se tiró! Luego nos relajamos con una horita de paddle surf. Bueno, lo de relajarnos es relativo, porque a Bea le dio por pensar que podría haber algún cocodrilo por la ruta que cogimos y me hizo dar la vuelta inmediatamente… yo como venganza, empecé a jugar al “uy que me caigo y tu conmigo” moviendo la tabla de lado a lado mientras cogíamos la nueva ruta escogida por la señorita, eso sí, su nueva ruta nos dio de lleno con no una, ni dos sino cientos de medusas transparentes que rodeaban nuestra tabla! Reconozco que fue entonces cuando dejé de hacer el tonto con la tablita y muy tranquilamente di la vuelta y no me quedé tranquilo hasta que pisé tierra firme… Uf, sano y salvo!

 

Y cuando crees que lo has visto todo en Siargao... llega Sugba Lagoon! #sugba #Siargao #philippines #kiennoarriesganogana

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Otra cosa que no te puedes perder de Siargao son las rock pools de Magpupungko. Situada en Pilar, esta de camino a Pacífico. Desde General Luna te puedes plantar en algo menos de una hora y así puedes volver a disfrutar de los paisajes únicos que te da esta carretera. Lo suyo es que se tenga en cuenta el “horario” de las mareas, ya que es cuando hay marea baja cuando aquello se convierte en el lugar especial del que todo el mundo habla con cientos de mini pozas de agua salada, y la gran roca en el centro que has de fotografiar. Lamentablemente, y debido a mis quemaduras, dejamos esta ruta para el penúltimo día, en el que la marea baja estaba a las 8 de la mañana así que nosotros llegamos con la marea alta, pero aún así es una playa en la que se puede echar la mañana y disfrutar del sol. La entrada son de 50PHP por persona, y si vas en moto, el parking es de 20PHP.

Cuando salgas de las rock pools, dada la cercanía, te recomiendo que sigas subiendo hasta llegar al Pacífico Beach resort. Un hotel con unas cabañas a pie de una playa blanca y virgen que merece la pena ver. Puedes disfrutar de la comida del bar del hotel, pedirte una cervecita y echarte la siesta en una de las hamacas entre palmeras. Qué relax.

 

Dónde comer en Siargao

Nuestros dos sitios favoritos fueron:

  • Kermit: La mejor pizza que recuerdo en mucho tiempo. Pero es que la pasta no se queda atrás. Dicen que es imprescindible reservar por la demanda que tienen, pero lo cierto es que si vas a primera hora de la tarde o a última, y esperas con una cervecita en el área habilitado para ello, te dan mesa antes de que te des cuenta.
  • Bravo: Este restaurante español, con tapas que son más bien raciones, me transportó a España en el mismo momento en el que me llevé la comida a la boca. Gran ambiente y música de fondo que hizo nuestras cenas memorables!

En definitiva, nuestra estancia en Siargao así como la compañía fue de lo mejor de Filipinas, así que recomendamos encarecidamente que la visites antes de que sea demasiado tarde…

Boracay, encantado de conocerte

Boracay, encantado de conocerte

Pocas cosas teníamos definidas cuando decidimos aventurarnos a recorrer el sudeste asiático, pero una de ellas era clara: queríamos conocer Filipinas. Sus exóticas playas y su gente fueron para nosotros su principal reclamo, pero tiene muchísimo más que ofrecer…

Lo cierto es que no es un país extremadamente turístico si lo comparamos con sus vecinos. El vuelo extra que supone llegar hasta aquí hace que mochileros decidan dejarlo de lado. O quizás sea el hecho de que esté formado por 7.107 islas, lo cual te obliga a moverte en avión (si no dispones de mucho tiempo) o a estar en ferris continuamente, si realmente quieres conocerlo a fondo, lo cuál no lo hace especialmente fácil o cómodo de recorrer si lo comparamos con otros países como Tailandia, Vietnam o Camboya por ejemplo.

Sea lo que sea, el caso es que son muchos los que al final deciden dejar de lado esta maravilla. Quizás fue precisamente eso lo que nos llevó aquí: queríamos aprovechar que teníamos tiempo y que todavía quedaban sitios mágicos “por explorar” antes de que fuera demasiado tarde.

Filipinas: Mi primera vez

La primera sensación que tuve al decidir que iríamos a Filipinas era una sensación de agobio al pensar en toda la organización que iba a requerir… ¿Cómo elegir entre todas las islas? ¿Qué es lo que no puedo dejar de ver? ¿Cómo divido los 30 días que quiero dedicar a las islas? En mi fase de búsqueda el blog de sólo ida me ayudó mucho para definir la ruta. Obviamente todos podemos buscar cosas diferentes así que te recomiendo que le eches un vistazo, para que, en base a lo que quieras sacar del viaje, te ayude a decidir ya que se ve que Claudia ha visitado lo más grande!

Lo que si has de saber es que Filipinas se compone principalmente de tres regiones:

  • Luzón: Donde se encuentra la capital, Manila
  • Las Visayas: Cuya capital es Cebú, considerada la segunda ciudad principal de Filipinas
  • Mindanao: En la parte del sur

Lo normal es que para llegar a Filipinas llegues a uno de los aeropuertos internacionales, el de Manila o el de Cebú. Estoy seguro de que ambas tendrán millones de cosas que ver, pero son muchos los sitios en los que no hablan demasiado bien de ninguna de las dos ciudades; caóticas y poco seguras es como las suelen definir. Nosotros decidimos usarlas como ciudades de paso para conectar con otros vuelos en el mismo día o a la mañana siguiente si no había conexión posible en el día. Todos los viajeros que nos hemos encontrado por el camino nos han hablado bastante mal de ambas así que no me arrepiento de la decisión. Aunque seguro que cómo toda ciudad, algo tendrán que ver, dudo mucho de que ofrezcan lo mismo que lo que hemos podido encontrar en el resto de islas que tienes a tu disposición.

Definiendo la ruta

Para definir la ruta es importante tener claro 3 aspectos:

  • ¿Cuánto tiempo tienes? Nosotros decidimos no sacarnos visa y por tanto estar en el país 29 días. Aunque a primera vista pueda parecer mucho, no hay que subestimar el tiempo que hay que dedicar a los viajes entre isla e isla. He podido ver muchos retrasos y cancelaciones de vuelos que pueden suponer contratiempos importantes y pérdidas de conexiones. Si estás en islas sin aeropuerto como Boracay, dependerás de pequeños barcos que te tienen que llevar a otras islas para poder coger el avión por lo que siempre estarás a expensas de las condiciones climatológicas. Parece ser también que no es poco común coger vuelos que finalmente han de darse la vuelta por no poder aterrizar en pequeñas islas por situaciones climatológicas adversas. A nosotros nos retrasaron algún que otro vuelo aunque no tuvimos ningún problema por no tener conexiones pero conocimos gente que sí, así que mejor ir con calma y buen humor ante las posibles adversidades.
  • ¿Qué quieres hacer? La oferta es increíble y tu ruta puede cambiar si lo que buscas es hacer surf (Siargao?), salir de fiesta (Boracay?), nadar con tiburones ballena (Cebú?) o simplemente descansar en playas paradisíacas (infinidad de ellas).
  • ¿Qué presupuesto tienes? Pese a tener precios más bajos que en Europa, Filipinas no es tan barato como en un principio imaginamos, o al menos no tanto como otros países vecinos como Tailandia. Los vuelos y ferries entre islas se pueden llevar un buen pellizco.

Otros consejos y aspectos a tener en cuenta

Iré contando en detalle algunas de las anécdotas que vivimos o de las que fuimos testigos en posteriores posts, pero a modo de resumen y en base a nuestra experiencia os adelantamos algunos aspectos a tener en cuenta para vuestra organización en este viaje a Filipinas.

  • En muchos sitios no se puede pagar con tarjeta, o bien porque no están equipados o bien porque no les va bien la señal de WIFI.
  • No hay cajeros en todas las islas, y en las que las hay, no vas a poder sacar siempre dinero, por lo que os recomendamos ir no muy escasos de efectivo si queréis evitar algún susto que otro: pagos inesperados, tasas de aeropuerto, tasas del puerto o las tasas de medioambiente que no esperabas son algunos ejemplos.
  • De conseguir sacar dinero, tendréis que pagar 200PHP cada vez que lo hagáis al tener una tarjeta no local. Los cajeros suelen tener límite de 10,000 PHP por transacción, así que lo más seguro es que pagues está comisión más de una vez. A esto hay que añadirle cualquier comisión que tenga tu banco en España por retiradas de efectivo (de entre 3 al 5%, salvo que tengas una tarjeta especial para ello).
  • En épocas como Abril o Mayo (Semana Santa), la capacidad hotelera roza o llega a sus límites. Hemos llegado a ver 100% de ocupación en buscadores como Booking o Airbnb en varias islas por lo que mejor no dejar para última hora la reserva de alojamiento. En muchas de las islas, la capacidad hotelera no es excesivamente alta, o la calidad deja bastante que desear (hasta para mochileros económicos), por lo que no recomendamos dejar todo para última hora como es habitual hacer en otros destinos.
  • Es mejor que no dependas del WIFI del alojamiento en el que te quedes. Pese a que muchos hostales lo ofrecen no siempre funciona todo lo bien que quisieras o necesitas, sobre todo si piensas trabajar a distancia, comprar vuelos, u organizar el viaje sobre la marcha. Te recomendamos que compres una SIM local (compañía GLOBE) si tienes tu móvil liberado. Nosotros pillamos una para un mes con 4GB más 1GB gratis sólo en Facebook por 599PHP, aunque había opciones más baratas. Nos ha salvado a nosotros y a amigos en más de una ocasión.
  • Intenta evitar vuelos con conexiones muy juntas ya que hemos visto muchos retrasos en aviones. Si vas a destinos como Boracay, dónde dependes de un barco, ten en cuenta los horarios del puerto y los horarios de llegada de tu avión para así evitar sorpresas.
  • Únete al grupo de mochileros por Filipinas en Facebook, dan muchos consejos e ideas. Además te pueden salir grupos y amigos para compartir excursiones y conocer gente súper interesante.
  • No te olvides de sonreír y tomarte las cosas con calma. Recuerda lo que dicen “It´s more fun in the Philippines”.

Nuestra ruta

En nuestro paso por Singapur, pudimos medio organizar la primera parte de nuestro viaje a Filipinas. Entre lo que miramos ahí, lo que fuimos leyendo sobre la marcha y lo que descubrían nuestros amigos que viajaban al mismo tiempo que nosotros por Filipinas fuimos definiendo la ruta. Muchos nombres e islas a tener en cuenta para “tan pocos días”: Manila, Palawan, El Nido, Cebú, Bohol, Malapascua, Siquijor, Siargao, Port Barton, Corón, Boracay, Panglao, Moalboal, Bantayán, Isla de Gigantes…

Decidimos que de los 29 días que íbamos a estar, 15 queríamos estar “tranquilos” y los otros 15 “algo más movidos”. Siempre buscando la playa, añadiendo algo de surf en el que me quería iniciar y sin perdernos las excursiones que tanto he oído hablar en la zona de Palawan, especialmente en El Nido.

Con esa premisa, y tras los follones que se produjeron en Bohol en la fecha en las que estábamos decidimos la siguiente ruta.

  • Vuelo de Singapur a Manila. Llegamos muy tarde por lo que hicimos noche y salimos temprano al día siguiente (1 día)
  • Boracay (7 días que tuvimos que alargar 2 por las lluvias)
  • Siargao (7 días – lo mejor que pudimos hacer)
  • Cebú (2 días – para trabajar y por conexiones de vuelos)
  • Palawan (11 días) distribuidos en:
    • Corón (2 días)
    • El Nido (3 días)
    • Port Bartón (3 días)
    • Under River (1 día)
    • Puerto Princesa (1 día)
  • Manila (1 día para salir camino a Vietnam)

Buenos días Boracay! Creo que nos vamos a llevar muy bien tú y yo! #Boracay #paradise

Boracay: Empieza la ruta por Filipinas

Nuestro viaje a Boracay fue con parada previa en Manila. Sólo salen dos vuelos desde Singapur a la capital filipina así que cogimos el que nos dejaba a las 21.30, sin tiempo para poder hacer escala el mismo día.

Por todo lo que habíamos leído antes de ir a Filipinas, me dio la impresión de que Manila es una ciudad un poco caótica y poco segura, así que decidimos no pasar más que la noche obligada en la ciudad y aprovechar ese tiempo extra en alguna de sus islas. Tras llegar al aeropuerto tuvimos que esperar una larga cola para sacar dinero del cajero ya que no llevábamos ni un PHP. Tras tres intentos fallidos (algo bastante común en Filipinas – si te pasa, comprueba que no te han quitado el dinero de la cuenta, a mi me pasó pero me lo devolvieron sin problema), tuve que ir a otro cajero donde por fin pude sacar los primeros billetes.

Mi primera experiencia en este exótico país fue con el taxista de turno camino del hotel. No me preguntéis como pero me empezaron pidiendo 400PHP por el trayecto, precio que consideré muy elevado por las referencias que había visto en otros blogs. Al final acabamos cogiendo otro taxista por 500PHP: un jaque mate mortal a mis dotes negociadoras de las que tanto suelo presumir.

El vuelo a Boracay la mañana siguiente era a las 09:45, llegamos con tiempo de sobra y nos hizo gracia comprobar como para pasar los controles de seguridad en el aeropuerto hacen dos filas, una para chicas y otra para chicos. Como si el tema de seguridad fuera por sexos.

Antes de embarcar, tomamos la que quizás ha sido la mejor decisión del viaje: comprar una tarjeta SIM de la compañía GLOBE por 599PHP (válida para 30 días, con 4GB y 1GB adicional para la app que quisiéramos, en nuestro caso Facebook). Este pequeño detalle, que para muchos pueda parecer una tontería porque “te vas para desconectar” nos ha salvado en más de una ocasión para poder comprar vuelos, reservar hoteles y realizar búsquedas “in-situ”.

En nuestro caso, volamos a Kalibo, aunque lo más sencillo (y de haberlo sabido) habría sido volar a Caticlán. Kalibo se encuentra a una hora y media en furgoneta del puerto de Caticlán. Al aterrizar, te vas a encontrar un mostrador con decenas de operadores ofreciendo prácticamente lo mismo: traslado en furgoneta a Caticlán y billete de barco por 250PHP (precios de Abril 2017).

Cuando llegamos al puerto de Caticlán, nos encontramos con la sorpresa de tener que hacer otra cola para pagar el enviromental fee (150PHP) y las tasas del puerto (75PHP). Son momentos como este donde agradeces tener efectivo en la cartera. Tras cruzar el charco en el barco (10 minutos), nos tuvimos que montar en uno de los famosos triciclos amarillos que por 120PHP nos llevó al que sería nuestro alojamiento durante los siguientes 7+2 días: Melinda´s Garden.

 

Boracay y sus zonas

Cuando se habla de Boracay uno se suele referir por defecto a la zona de la White Beach. Esta playa de unos 4km de longitud fue premiada como la mejor playa del mundo allá por el 2010, y la isla también ha sido nombrada como mejor isla del mundo. Es por ello por lo que no es de extrañar su explotación en los últimos tiempos: por lo que he leído la isla no tiene nada tiene que ver a lo que era antes de que el turismo de masas la conociera.

Desde mi punto de vista, aún quedan rincones de ensueño que da gusto recorrer. La White Beach se divide en tres zonas: Zona 1, 2 y 3. Cómo si de un semáforo se tratara, para mi la zona 1 es rojo (no ir), la 2 es ámbar (no deberías ir) y la zona 3 es el verde (go área).

Al haber construido literalmente cada metro cuadrado de la playa (en zona 2 y zona 3), podrás comprobar como todos los resorts se encuentran en estas zonas. El cúmulo de gente por el estrecho paseo es notable así como la oferta de todo tipo de actividades que de forma constante, aunque respetuosa, te vas a encontrar.

Boracay es conocida como la Ibiza de Filipinas. Desde mi punto de vista no tiene nada que ver, pero lo dicen por el hecho de ser la isla dónde vas a poder encontrar más fiesta, bares con música durante todo el día y más jaleo. Eso fue lo que nos encontramos el primer día cuando nos recorrimos toda la playa para “investigar la zona”… y nos quedamos con la sensación de… esto no es lo que buscábamos.

Y por eso precisamente nos alojamos en la zona 3. Imagino que la zona 3 se parecería más a lo que antiguamente era toda la isla (o al menos proporcionalmente). Un área muy tranquila y con precios en los restaurantes ligeramente más bajos.

La arena blanca hace justicia al nombre de la playa, aunque el tono cambiante del mar bien podría darle cualquier otro apodo. Fue en estas playas donde pasamos la mayoría de los días: comiendo, descansando y haciendo ejercicio mientras disfrutábamos de sus hermosos atardeceres.

Quien dijo que el mar era azul? #Boracay #whitebeach #kiennoarriesganogana #dia11

Uno de los mejores placeres es ver cómo se acercan los niños para saludar y preguntar cómo te llamas. A nosotros nos dio por inventarnos juegos en la playa con la pelota que compramos en Singapur, y los peques se acercaban curiosos a mirar. Algo tímidos, no se animaron a unirse con el juego, pero sí con sus sonrisas.

 

Algo bonito tendrás cuando dejas hasta a los niños paralizados... #Boracay #sunset #kiennoarriesganogana

Nuestro Alojamiento: Melinda´s Garden

Teníamos claro que la zona 3 era nuestra zona, y ahí dimos con Melinda´s Garden. 8 cabañas con mucho encanto en mitad de un jardín que está a 45 segundos andando de la playa. No sabría decir qué tiene más encanto si las cabañas en sí, o la dueña, Melinda, que nos ayudó y nos hizo la estancia súper agradable. Os dejo unas fotos y os invito a que la conozcáis en persona para que juzguéis vosotros mismos.

La señal de WIFI desde nuestra cabaña, funcionaba a ratos, pero cuando lo hacía, funcionaba perfectamente. Ahí fue donde vi cómo ganaba el Atleti al Leicester en directo, y dónde pudimos organizar el resto de nuestro viaje a por Filipinas.

Aprovechamos la estancia para dormir hasta 12 horas seguidas, destrozar a Bea a los dados, hacerle un truco de magia inolvidable y trabajar relajadamente en la terracita bajo las tormentas nocturnas. Una auténtica maravilla.

Dónde comer en Boracay

Nuestras comidas y cenas se centraron en la zona 3 y estos fueron nuestros dos sitios favoritos!

  • Tree House: Comer en un restaurante en un árbol ya es de por sí algo exótico, pero si le añades la música en directo y su exquisito calamar a la brasa ya es para no pensárselo!
  • Hey Jude: Su apariencia no es especialmente llamativa, al ser un hotel, pero sus mini hamburguesas y may thais se ganaron nuestro estómago.

 

Qué más hacer en Boracay

Boracay es una isla pequeña, pero además de todas las actividades y excursiones que te ofrecen en la White beach, dispones de otras tres playas a las que si tienes tiempo, deberías escaparte.

La Bukka beach fue nuestra favorita. Situada al norte de la isla, nosotros conseguimos un triciclo por 150PHP. También de arena blanca, los primeros metros están llenos de hamacas y sombrillas que podrás alquilar. Si sigues caminando llegarás a la zona tranquila y libre de barcos donde podrás disfrutar del contraste del azul del mar y el verde de la montaña, una maravilla. La oferta gastronómica, en cambio, no merece mucho la pena, además de ser cara. Si volviera a ir me llevaría mi propio picnic para comer tranquilamente en la playa. Tras la puesta de sol, los triciclos se acumulan al salir de la playa para poder pescar a alguno de los turistias que quieren volver a la White beach.

Hoy hemos cambiado de playa, al norte de Boracay... #phillipines #pukabeach

A veces un simple paseo por la playa o un buen entrenamiento mientras anochece es todo lo que hace falta #cogiendocolor #madbarz #kiennoarriesganogana #dia8

La Ilig-Illigan beach tiene mucho encanto al ser una playa mucho más desierta que la White beach y la Bukka beach. Ahí, con la lección aprendida, nos llevamos nuestro propio picnic. Conocimos a un chaval, con el que cogimos un barquito para hacer snorkel en unos corales que había no demasiado lejos de la orilla. Las fuertes corrientes del mar nos obligaron a quedarnos por allí más de lo planeado pero la excursión nos dió para ver una serpiente marina, una medusa, una estrella de mar y algún que otro banco de peces. A la salida de la isla nos llevamos la sorpresa… no había ni un triciclo esperando… estaban todos en la Bukka beach. Recibimos la oferta de motoristas pero al final decidimos andar 15-20 minutos hasta la calle principal donde ya sí, nos cruzamos con el ansiado triciclero que nos llevó a casa!

Porque en el fondo, de lo que se trata es de que cuando seamos abuelos y miremos por el retrovisor, veamos estos momentos llenos de sonrisas #boracay #filipinas #kiennoarriesganogana #dia13

Las anécdotas del viaje

Un buen viaje está formado por anécdotas. Experiencias que te hacen aprender y convertirte poco a poco en una sabia persona, tan sabia como tu madre, para así poder decir en todo momento y a cualquier persona ese temible “te lo dije”. Pues bien, nosotros tuvimos alguna.

Dicen que todo pasa por una razón. El caso es que nos encontrábamos en el hostal organizando el resto del viaje a Filipinas. La idea era ir a Bohol, para ver las chocolate hills y el pequeño tastar… Nos dio por preguntarle a Melinda, que qué le parecía aquello… cuando nos dijo que “era peligroso”. Nos contó la historia que estaba sucediendo durante esos días con el ISIS y el ejército… y comprobamos que efectivamente, era algo serio, por lo que tuvimos que cambiar los planes y buscar alternativas. Fue entonces cuando se puso a llover, con amenaza de tifón que nunca llegó, pero fue suficiente para que decidiéramos retrasar el vuelo dos días más en los que decidimos trabajar. Gracias a esos cambios de planes y la fortuna, coincidimos en tiempos con Sandra, David, Adri, Scott… y decidimos irnos a Siargao, una isla mágica de la que hablaré en el siguiente post.

A dos días de salir de la isla, decidimos sacar dinero para no ir demasiado justos en el siguiente destino. El caso es que el Jueves y Viernes santo, son vacaciones en una Filipinas muy religiosa. Eso implica que los bancos cerraron esos dos días, más Sábado y Domingo. Al no poder pagarse en todos los sitios con tarjeta, por problemas con la señal del WIFI, se ve que todo el mundo recurre al cajero para sacar dinero… hasta el punto de dejarlos vacíos! (Se ve que el cash en los cajeros no es infinito!).

El domingo antes de irnos intentamos sacar dinero de hasta 8 cajeros, sin suerte… y con el miedo de que nos pasara como en Manila y el cargo nos cargara los intentos fallidos. Con tan sólo 200 pesos en el bolsillo, no teníamos dinero suficiente ni para salir de la isla. Seguimos paseando en busca de todos los ATM hasta que al final conseguimos dar con uno que nos dio lo que necesitábamos, pero desde entonces ya no me he visto en situaciones tan límite de cash!

Información útil

Te planteas ir a Boracay y quieres tener alguna referencia de precios? Aquí los tienes (precios Abril 2017).

  • Botellín de agua: 20PHP
  • Pizza: 250-280PHP
  • Ensalada o plato normal: 180 – 230PHP
  • Triciclos a las playas: 150PHP
  • Boat ticket a la isla: 50PHP
  • Enviromental fee: 150 PHP (sólo al entrar no al salir)
  • Port fee: 75PHP
  • Furgo de Kalibo a Caticlán: 200 PHP
Singapur: La ciudad del futuro

Singapur: La ciudad del futuro

Listos para embarcar en el viaje de nuestra vida

En el post anterior hablaba de cómo “organizar” un viaje tan largo, sin embargo, lo que no mencioné fueron las circunstancias en las que nosotros iniciamos el nuestro.

Lo cierto es que la vorágine del día a día nos impidió disfrutar de la previa del viaje de la manera que nos habría gustado, o cómo solemos hacerlo en circunstancias normales ante de unas vacaciones de 15 dias.

Las semanas previas habían sido de locos cerrando los flecos en el trabajo, los handovers y jornadas laborales más largas de lo habitual. A eso había que sumarle la organización de la mudanza de 6 años en el extranjero (no solo buscando compañía de mudanza si no organizando los trastos que se van acumulando: esto lo tiro, esto lo doy, esto lo vendo, esto me lo llevo…). Las “despedidas” de todos los seres queridos se acumulaban y todos los plazos que nos habíamos marcado, como cabía esperar, llevaron más tiempo del esperado. Eso sin olvidarnos del papeleo: “Bea has pedido el P45? Tenemos que mirar lo del P85 para la revisión de las tasas. No te olvides de fotocopiar todos los P60 acumulados y las nóminas de todos los meses de Marzo. Ah! Y hay que pedir la carta a la empresa que indique las razones de la salida de la empresa para pedir el formulario U1 necesario para que nos cuenten las prestaciones realizadas aquí de cara a la pensión en España…”.

Pocos sabéis que mientras el mundo sigue girando, seguimos trabajando sin descanso en lo que esperamos se convierta en nuestra propia empresa en los próximos meses. Muchos, por no decir demasiados, han sido los contratiempos a los que nos estamos enfrentando, pero ahí continuamos con la misma ilusión que el primer día… (Ya os contaremos más detalles cuando tengamos algo presentable).

El caso es que salimos para España con los deberes medio hechos. Ya entre Madrid y Málaga disfrutamos del tiempo que pudimos con los nuestros, con vosotros…

 

Tuvimos un rato para visitar a la que será la nueva agencia en la que trabajaré a partir de Septiembre. Nos reunimos con posibles asesorías & gestorías con las que poder trabajar en cuanto el negocio vea la luz y salimos corriendo para Málaga… y es que había más papeles y gestiones que mirar: visita al registro civil para los papeles de la boda y el libro de familia, regular nuestra situación en España como semi-retornados con gestiones en el SAE, Sepe, Seguridad Social

Cuando me quise dar cuenta, me pesé y comprobé como había engordado 5 kg desde la boda… ¿Cómo me voy a ir así de viaje? Lo ví claro. Dieta intensiva de 4 días para “desintoxicarme”.

Tras milagrosamente perder 3 kg en tiempo record, llegamos con la lengua fuera de nuevo a Londres. Allí nos acogió María en su piso con los brazos abiertos, que está a 10 minutos de Heathrow. Pasamos una noche tranquila dónde aprovechamos para ponernos al día, aunque es cierto que nos notó más serios de lo que esperaba… y no le faltaba razón! (ella lo decía: “parece que la que me voy de viaje soy yo! Estoy yo mas emocionada que vosotros!)

Todo este ajetreo hace que tu cabeza no sea capaz de desconectar, seguíamos pensando en las gestiones de última hora. A la mañana siguiente, día en el que cogíamos el vuelo a Singapur, fuimos a Correos para mandar todos los papeles que teníamos que mandar antes de dejar Reino Unido, llamamos a la compañía de móvil para cancelar contratos y pasar a tarjeta de pago, cancelamos otros contratos que aún teníamos pendientes de cancelar, cerramos la maleta con las últimas cosas que María nos recomendó llevarnos (Gracias María¡) y salimos de la casa corriendo y sin ni siquiera poder ayudar a María a recoger los platos… (Perdón!). Ya en el aeropuerto, llamamos al banco para avisarles de que estaríamos 4 meses fuera y así evitar posibles sorpresas y cancelaciones en los pagos con tarjeta. Colgamos el teléfono justo para dar la tarjeta de embarque a la azafata, que con una sonrisa que me invitaba a entrar en el avión. Entré ventilándome la barriga  con la camiseta que me sudaba fruto del estrés..

Bea  y yo tomamos asiento, nos miramos y nos preguntamos. “¿Se nos olvida algo?” No nos lo podíamos creer, por fin nos dirigíamos a la ciudad del futuro, aunque todavía con la mente en el pasado.

Con ese agobio aterrizamos en Singapur. Y como por arte de magia, fue pisar suelo y cambiar el chip. Las mariposas en el estómago volvían a aparecer. Un surco en la mejilla se hacía paso mientras esbozábamos una sonrisa nerviosa. El sueño había comenzado.

La primera sensación que nos dio Singapur, y que se confirmó con el paso de los días, es que se trata de una ciudad que destaca por su limpieza, orden y organización. La gente es de una educación exquisita, cumpliendo con el estereotipo de los países asiáticos.

El metro es sin duda la mejor forma para moverse desde el aeropuerto: cómodo, barato y con aire acondicionado! Cosa que se agradece cuando los 32 grados grados te saludan a ti y al vaquero que llevas puesto. Por 5 SGD compramos los dos tickets y nos plantamos en el hostal en menos de 30 minutos.

Alojamiento: The Cube

Era lo único que llevábamos mirado desde Londres, y fue todo un acierto! Cuando Bea me sugirió la idea de dormir en unas cápsulas me hizo gracia, pero cuando vi que iba en serio he de reconocer que me sorprendió un poco. Lo de no tener baño propio me dio que pensar pero al final resultó ser lo mejor que podíamos hacer. The Cube dispone de 7 baños con duchas (siempre limpias!) y yo nunca tuve que esperar para poder utilizarlos. Es cierto que Singapur es una ciudad cara, y eso se nota sobre todo en los alojamientos. El dormir en una cápsula era de lo más económico, y salía igual que muchos hostales que habíamos visto donde tendríamos que compartir habitación así que no había mucho más que pensar.

Situado en pleno centro y a 30 segundos de la parada de metro de Chinatown, el cubo te aisla y te absorbe por completo del exterior: sin escuchar un ruido ni ver la luz del día, el relax (si no eres claustrofóbico) está garantizado. Perfecto para el jet lag. Además tenían un WIFI que ni en Londres! Lo que nos permitió organizar nuestro viaje a Filipinas días más tarde (además de disfrutar del derby en directo!). Fue ahí donde también nos descargamos unos cuantos libros en el Kindle. Ya sí que sí, estábamos preparados para conocer la ciudad.

 

La ciudad: Singapur

Mucho me habían hablado del encanto de esta ciudad, pero como siempre, uno tiene que verlo con sus propios ojos para sacar sus propias conclusiones.

Desde el principio me pareció estar una ciudad muy segura, donde se puede disfrutar de un paseo a cualquier hora del día/noche. Las primeras sensaciones fueron increíbles, y es que la misma noche que llegamos caminamos durante 3 horas por los principales enclaves de la ciudad: nos perdimos por Chinatown, entramos en sus templos, contemplamos los altos edificios y la zona de bares desde el río, estampamos algunos edificios característicos de la ciudad como el National Gallery, Victoria Memorial Hall and Theatre y cómo no el Marina Bay Sands. Recuerdo ir con la sonrisa tonta en todo momento. ¿Se mantendría esa sensación durante los próximos 4 meses?

Esos contrastes de rascacielos y edificios inmensos y pequeñas construcciones a pocos metros de distancia es algo que cuanto menos llama la atención.

El segundo día nos adentramos en ese contraste, y comimos en un pequeño mercado Lau Pa Sat (LPS) situado en plena zona financiera. El mercado está formado por decenas de puestos locales e independientes de manera radial, con mesas comunes en el centro y grandes ventiladores que cuelgan del techo para tratar de compensar las grandes olas de calor que te acarician la cara. Con alzar la vista te das cuenta de lo diminuto que puedes llegar a ser.

Ya con las pilas recargadas, seguimos nuestro camino hacía los Gardens by the Bay, zona que se convertiría en mi favorita con diferencia. Conocimos el Super Trees Grove, gracias al gran documental Planet Earh 2 de la BBC. Pensabamos que estarían hechos a ordenador pero al búscarlo por Internet nos dimos cuenta de que semejante belleza existía, teníamos que verlo. Su presencia impone, pero gana todavía más bajo el manto estrellado de la noche sobre ellos. Paseamos por el puente que los une, dónde disfrutamos de unas vistas indescriptibles mientras veíamos la puesta de sol y los árboles se iluminaban para coger ese tono morado tan característico. Tras bajar del puente, decidimos tumbarnos en el suelo para admirarlos desde abajo, y sin saberlo, empezó un espectáculo de luces en el que los árboles parecían bailar al son de la música clásica que sonaba de fondo. Maravilloso. Por cierto, esto es algo que se hace todos los días a eso de las 19:30 (al menos en el mes en el que lo visitamos nosotros!)

Los jardines están en frente del edificio más emblemático de Singapur, el Marina Bay Sands. Subir a la planta 57 y disfrutar de las vistas desde la terraza debería ser obligatorio. Si no eres cliente del hotel, tienes dos opciones: o pagas 20 SGD por subir al mirador dónde puedes quedarte el tiempo que quieras. O subes al restaurante y te gastas 16 SGD en una cerveza para disfrutar de otra inolvidable puesta de sol. En nuestro caso, nos solicitaron el pago de un voucher de 20 SGD cada uno canjeable en cualquier cosa del bar. Fue imposible no pedirnos una bebida de coco para alargar nuestra estancia allí y así retener la mejor mesa de toda la terraza.

Realmente existe una tercera opción, y es la de meterte sin querer en el ascensor que te lleva a la última planta, como si fueras un cliente del hotel, y esperar a que un cliente pase la tarjeta por el lector del ascensor y le de a la tan ansiada planta 57. Prometo que fue sin buscarlo y sin quererlo, pero así fue como acabamos en la última planta para divisiar las vistas por el otro lado del edificio, y la suerte hizo que ninguno de los guardas de seguridad se percataran de ello.

Y porque no sé hacer fotos que sino... #gardensbythebay

Acabas de convertirte en mi ciudad favorita #GardensByThebay #Singapur

Hay atardeceres que no se olvidan. Hasta pronto Singapur!  #sunset #celavi

Los precios en Singapur

Singapur, no es ni mucho menos una ciudad barata, por lo que tienes que tener cuidado a la hora de organizar tu presupuesto. Eso sí, siempre hay alternativas.

Pasear por el Fort Canning Park es una experiencia muy relajante, podría admirar los inmensos árboles durante horas si no fuera por el calor que no paraba de azotarnos. Si te gusta algo más el “meollo de la gente” entonces puedes caminar por el barrio de Little India, que pese a no ser mi área favorita, tiene su encanto. Puestos a hablar de barrios, personalmente me quedo con el barrio Arábico, y la mezquita del Sultán, a tan sólo unos minutos caminando.

 

Cada barrio en Singapur tiene su encanto... #chinatown

Si quieres comer barato pero mantener la calidad, entonces tienes que ir al restaurante con una estrella michelín más barato del mundo: Hawker Chan. La historia de su fundador ha dado la vuelta al mundo, y explica cómo todo empezó con un puesto en el mercado que había en frente justo de nuestro hotel. Dado su éxito, abrió un pequeño restaurante en el número 78 de Smith Street, pero manteniendo todo lo que lo llevó hasta ahí: su comida y sus precios. Casualmente nuestro hotel, en el número 76 de la misma calle, daba puerta con puerta, así que teníamos otro motivo más para visitarlo. Por 11.50 SGD Bea y yo nos comimos un pollo con soja y arroz, el plato que recibió tan importante premio. Por daros una referencia, un menú Big Mac en el McDonald sale por 7.36 SGD.

Y por último, si no quieres gastar mucho dinero pero no por ello perderte esta ciudad, recomiendo pasear por los alrededores del Marina Bay Sands: el Art Science Musuem, Merlion Park, disfrutar de espectáculos gratuitos en el Outdoor Theatre y sus vistas al Marina Bay o cruzar el rojo Helix Bridge mientras te imaginas jugando en el Marina Bay Floating Platform un partido de fútbol.

No creo que se pueda empezar el viaje con mejor pie. Nos llevamos todas estas sensaciones con nosotros y nos despedimos de Singapur sin demasiada pena, ya que sabemos que nuestra vuelta a España será desde esta hermosa, y nueva favorita ciudad. Es entonces cuando pensamos visitar el Jardín Botánico y Sentosa Island. Ya os contaremos!

¿Y tú, has estado en Singapur? ¿Qué añadirías a esta lista? Coméntanos y así lo veremos con nuestros propios ojos a la vuelta.

 

Organizando un viaje de 5 meses

Organizando un viaje de 5 meses

¿Cómo se organiza un viaje de 5 meses por Asia?

Lo reconozco, soy de los que le gusta tener todo bajo control: Plannings, roadmaps, calendarios… todo lo necesario para poder desglosar grandes planes en pequeños objetivos, realistas y alcanzables que permitan ir cumpliendo las metas necesarias para su gran consecución.

Esta forma de planificarme también tiendo a utilizarla (proporcionalmente) cuando hago un viaje de 1 o 2 semanas para sacar el mayor provecho a las vacaciones, pero cuando Bea y yo decidimos irnos por Asia durante cerca de 5 meses surgió la pregunta… ¿Cómo cojones se organiza un viaje tan largo?

Me puse a seguir blogs de viajes para ver como otros mochileros habían afrontado esta experiencia, más por curiosidad que buscando una ciencia exacta… También recuerdo perfectamente cuando estuvimos con Javi en México durante nuestra luna de miel y de los consejos de Nati… Ambos son de la idea de vivir para viajar… y son más bien de planificar poco o nada… se dejan llevar por el momento y lo que surja. Lo cierto es que esa filosofía a la hora de viajar siempre me ha gustado, pero la veo más aplicable a viajes largos, muy largos, dónde la sensación de libertad, de poder quedarte el tiempo que quieras en cada sitio en base a… como te levantes esa mañana… es algo que desconocía. Y es ahora, en este viaje que estamos a punto de comenzar, dónde por fin voy a poder aplicarla, sentirla.
Es por ello por lo que no tenemos nada organizado. Bueno, sólo tenemos tres cosas:

  • El billete de ida y vuelta de Londres a Singapur
  • El alojamiento para los 4 días en Singapur
  • El billete de Singapur a Manila (Filipinas)

A partir de ahí lo queremos decidir todo sobre la marcha en base a lo que nos plazca. Qué sensación más rara, pero que bonita al mismo tiempo.

Pero no os voy a engañar, sí que he hecho mis deberes y he organizado y mirado todo lo que creo era necesario tener en cuenta antes de este viaje, así que en este post quería compartir con cualquier otro viajero que se encuentre como yo me encontraba hacía unos meses, todo lo que me llevo de viaje a Asia y algunas cosas importantes a tener en cuenta.

¿Qué me llevo?

Estas son las 5 categorías que he tenido en cuenta a la hora de organizar el viaje y mi maleta:

  • Tecnología (aparatos, apps, otros)
  • Maleta
  • Seguro
  • Vacunas y medicinas
  • Visados

Tecnología

No me considero un friki y no todos los viajeros van con la intención de trabajar mientras viajan como nosotros, pero tras leer muchos blogs, ¡está es la tecnología que nos llevamos y las apps que esperamos nos hagan todo más fácil!

Aparatos

  • Un Mac Book Pro de 13 pulgadas para trabajar y poder contaros estas aventuras desde el blog
  • Un adaptador para poder meter USBs, lectores de tarjeta, etc ya que Apple ha decidido dejar a los nuevos Macs sin un puerto USB… (os superáis chicos… y yo os lo sigo permitiendo…grrrr).
  • Un Disco duro externo (Extreme de 500GB). Es súper rápido, pequeño y resistente.
  • Un iPhone 6 liberado para poder poner cualquier tarjeta local. Esto es lo que usaré como cámara (Bea lleva su Nikon).
  • Un adaptador mundial para poder cargar todos los dispositivos en cualquier país
  • Mi GoPro 3 con sus accesorios (¡sigue viva!)
  • 7 minitarjetas de 32GB para lás cámaras y un guarda tarjetas resistente al agua. (El plan es pasar todo al disco duro, y dependiendo de la capacidad dejar todo guardado en las tarjetas para tener dos copias de seguridad… Si ocupamos el espacio de todas las tarjetas tendremos que borrar el contenido de la tarjeta para generar más espacio).
  • Un Kindle de 4GB para leer (uno de mis objetivos del viaje…) si no lo consigo pues será un Kindle para pasear.

Apps aplicables al viaje (por orden de preferencia)

  • Tripit: Una app que te guarda y organiza por orden cronológico todas las reservas de transportes (vuelos, trenes, billetes de bus, etc) y reservas de alojamiento (hoteles, hostales, airbnb, etc). Con la versión gratuita nos es más que suficiente pero se pueden hacer más virguerías con la de pago. Esto no sólo nos ahorra más que un quebradero de cabeza, sino que sirve para tranquilizar a la familia, ya que al darles acceso pueden ver en todo momento tu itinerario y dónde estás en caso de que “pase algo”. Porque todos sabemos que una madre se planta en Vietnam y te saca en helicóptero antes de que la ola del tsunami que acaba de ser anunciado por TV llegue a la orilla.
  • Maps.me: Esta app te permite bajarte todos los mapas de los países y ciudades a las que viajes para poder consultarlas offline. El uso de gps (no hace falta conexión a Internet) te permitirá situarte en todo momento. También puedes marcar rutas, añadir lugares de interés, compartir localización, etc!
  • Triposo: Es una guía de viajes interactiva. Te puedes descargar todo de antemano y así ir consultando todo lo que quieras conocer sobre los países que vas a visitar cuando lo consideres sin tener que llevar guías pesadas en la maleta. También te incluye los mapas de los sitios, incluso los de metro, aunque para eso prefiero usar maps.me
  • Trail Wallet: Si tienes un presupuesto que quieres tener bajo control, esta app te permite hacer un seguimiento sencillo de tus gastos diarios. El uso de categorías (alojamiento, comida, transporte) te dara una visión gráfica del % de gasto por las mismas, además lo podrás exportar todo en csv si lo consideras necesario. Puedes usar distintas divisas, utilizando tipo de cambio manual o real para así hacer un seguimiento automático exacto.
  • Slack: Si trabajas a distancia y quieres estar en contacto con tu equipo, esta es tu app. Mantén conversaciones de forma segura, comparte documentos y organiza todo por equipos o temas de la manera que quieras!
  • Mad Barz: Una app que quiero empezar a usar para entrenar sin equipamiento durante el viaje! Ya os contaré veréis si da resultados jaja
  • XE: Para ver rápidamente a cuanto esta el tipo de cambio (o cual era la moneda) del país al que vas (o en el que ya estás!).

Apps y Webs para reserva de alojamientos:

  • Airbnb: Clásica ya donde las haya, pero no por ello menos efectiva.
  • Agoda: Muy común para Asia
  • Hosterworld: Le tengo mucho cariño, de mis tiempos de Interrail
  • Booking: Imagino que no requiere presentación
  • Tripadvisor: Una parada obligatoria antes de confirmar ninguna reserva para así ver la puntuación de otros viajeros

Apps y Webs para reserva de aviones:

  • Skyscanner: Siempre empiezo por aquí y si no encuentro alguna compañía que conozco, entonces voy a la web en concreto
  • Momondo: Comparador de vuelos baratos también
  • Compañías para Asia: AirAsia, CebuPacificAir, TigerAir

Otros

  • iCloud de Apple: Esto parece una tontería pero puedes comprar GB extra de espacio en el icloud (0,79€ al mes por 50gb) y así tener todas las fotos del iphone a salvo en el cloud en caso de que lo pierdas durante el viaje o se caiga al agua…
  • Office 365: Para trabajar a distancia estamos pagando la mensualidad que nos permite instalarlo en hasta 5 dispositivos, también te da derecho a 1Tb de espacio en el cloud
  • Google Drive: Muy fan de todo esto (desde ya antes de mi paso por Google), y donde guardo todos los documentos siempre que tengo acceso a Internet.
  • CrashPlan: Si te da un ataque el pensar que puedes perder el ordenador y con ello todo el trabajo o las fotos… esto es para ti. Tras leer varios blogs de viaje le estoy dando una oportunidad. Por $5.99 te permite crear copias de seguridad de forma automática no sólo en el cloud sino en los discos duros que conectes sin tener que hacer nada, lo sincroniza todo automáticamente para que no te olvides nunca de pasar tus fotos o los documentos que has ido creando.

 

Maleta

He leído mucho al respecto, y me consta que me llevo más de la cuenta, sobre todo teniendo en cuenta lo barato que es comprar en países como Tailandia o Vietnam, pero bueno… aquí os dejo las cosas que he metido en la maleta.

  • Los vaqueros puestos (en Londres hacía frío, y por si algún día quiero ir guapo)
  • Un pantalón fino desmontable y transformable en pirata
  • Dos piratas
  • 5 camisetas
  • 2 polos
  • 7 calzoncillos
  • 7 pares de calcetines
  • Unos tenis cómodos para caminar
  • Tres bañadores
  • Un pijama
  • Unas “cangrejeras”
  • Un par de jerseys finos por si refresca de esos 32 grados que veo por Singapur…
  • Unas zapatillas para correr por la playa (Ya…yo tampoco sé muy bien por qué… nunca he corrido por la playa… pero por algún motivo me veo corriendo por allí… y como tengo mucha suerte seguro que el único erizo de Filipinas está escondido desde hace meses bajo la piedra que seguro piso con mi planta del pie izquierdo… (sí… ese mismo tobillo que me acabo de torcer poniendo en peligro el viaje). Ya puestos también me he comprado un guarda iphone de esos que se ponen en brazos musculados para escuchar música mientras corres. Lo sé, yo ya no tengo el brazo musculado pero aún así dicen que ayuda para motivarte cuando tienes el viento en contra que sacude tu melena. Y ya… yo ya no tengo pelo pero quizá si llevo eso la gente no me mira la calva sudorosa. Así que para evitarlo, me he comprado unos auriculares deportivos antisudor para escuchar la música a tope. También me he comprado una gorra, para cuando tenga el sol de frente, y un pañuelito por si me da por ir rollo pirata cool…).

Bueno creo que mejor dejo de hablar de mi maleta… pero como veréis voy preparado…

Seguros

Lo sé. Nadie quiere gastarse dinero en un seguro. Y menos en uno caro. Pero soy de la opinión de más vale prevenir que curar… La seguridad social no te cubre en países como Asia, al parecer no tienen convenio con países fuera de la UE… y cualquier tratamiento serio en un hospital te puede salir por un ojo de una cara así que yo me quedo con mi ojo, que no es algo en lo que esté dispuesto a jugármela.

Reconozco que este es un tema que yo desconocía mucho y que por ello más respeto me da. Soy de los que se lee la letra pequeña de los seguros, y entiendo que en la mayoría de los casos, el seguro tiene las de ganar. En este caso, y tras leer varios blogs me decanté por IATI seguros, y vamos con la tarifa Estrella (la más alta). No es ni mucho menos la compañía más barata, pero es cierto que es la que más confianza me ha dado. He leído historias de varios blogueros viajeros que desgraciadamente han tenido que tirar de seguro, y se ve que no les han fallado cuando se les necesitaba así que veremos a ver… espero no tener que utilizarlo pero ha sido nuestra opción. Es por ello por lo que no es que lo recomiende en primera persona, pero oye… sí tienes que empezar a buscar desde cero, para que los tengas en cuenta en tu fase de análisis. Además te hacen un 5% de descuentos por temas de marketing de afiliación con muchos de los blogueros que los utilizan.

Vacunas y Medicinas

Te recomendaría que esto fuera de las primeras cosas que mires, más que nada porque dependiendo de las vacunas que decidas ponerte (hay algunas obligatorias, pero otras voluntarias) requiere que te las pongas con varias semanas de antelación así que no apures hasta el final. Al ser un tema médico, no me atrevo a comentar mucho pero pide cita para consultar tu caso particular. Deberán recomendarte en base a los países que visitas, tu procedencia, si has estado en ciertos países con anterioridad, y las vacunas que tengas ya puestas o que no te pusiste en su día… En nuestro caso, vamos hasta arriba! Cólera, tétanos, Hepatitis A, Hepatitis B, Tifus, Malaria (esta es en pastillas, a tomar semana antes de entrar en el país en cuestión). Solicité vacuna contra las tonterías de Bea, pero todavía no hay antídoto al respecto…

En cuanto a medicinas, llevamos nuestro propio botiquín para salir del paso en caso de cualquier cosita del día a día:

  • Ibuprofeno, enantium, anitbiótico, antiséptico, spray antimosquitos, fortasec, omeprazol, termómetro, pomada anti inflamatoria… No sé para que os cuento esto… “consulte con su farmacéutico”!

 

Visados

Otro de esos temas que hay que mirar con tiempo para evitar sorpresas. La verdad es que nosotros vamos con la intención de estar menos de 30 días en todos los países a los que vamos, hecho que, si entras por aire (avión) suele ser el límite que te ponen.

Vietnam es una de las excepciones, cuyo límite es ahora de 15 días (antes al parecer había que pagar y solicitar papeles por el simple hecho de entrar). Esto es hablando sobre españoles, pero es un tema que cada uno debería mirar de forma individual en http://www.exteriores.gob.es/.

Al entrar en algunos países al parecer pueden pedir prueba de salida del país antes de dicho límite de días (ej. Compra de billete de salida), aunque yo he hablado con algunos viajeros y me comentan que a ellos no les preguntaron. Yo por si las moscas, intentaré llevar algo mirado (o reservado) que no quiero tener muchas sorpresas en este tipo de aspectos. También iremos mirando con cuidado la situación de cada uno de los países en cuestión a medida que se vaya acercando la fecha.

Pues nada chicos, eso es lo que llevamos en la maleta. Estoy convencido de que nos sobra por lo menos un 20% de las cosas, y de que nos arrepentiremos de llevar muchas de ellas pero siempre hay tiempo de ir dejando cositas por el camino… y es que el… “y si…” ha podido con nosotros! Espero que os haya servido de ayuda, de referencia o de lo que sea, y sí sabéis de algo que pueda resultar de interés a otros viajeros, coméntalo abajo en los comentarios!

Toda historia tiene un comienzo

Toda historia tiene un comienzo

Hay historias, hechos o decisiones que suceden de la noche a la mañana. Momentos de impulso, situaciones incontrolables o sorpresas donde uno tiene más o menos que decir, y desde luego donde no se tiene siempre la última palabra.

Otras en cambio, surgen como fruto de la planificación, del día a día y del deseo. Sea cual sea el caso, toda historia tiene un comienzo: un momento en el que el deseo se convierte en el primer beso, la idea en un negocio o el sueño en una realidad. Un momento mágico que siempre se recuerda.

Tras seis años en Londres y la decisión de volver a nuestro país, nos enfrentamos a una nueva situación de cambio. En estas situaciones siempre recurro a mis tres reglas de oro:

  • Tirar de historia. Es bueno recordarse a uno mismo como fueron otros cambios que se superaron en el pasado. En nuestro caso es bueno recordar por ejemplo, cómo conseguimos transformar una situación de salida del área de confort, como el hecho de irnos a vivir al extranjero, en una rutina más de nuestro día a día. Jamás pensé que volver a mi país sería salir de mi nueva área de confort, y así está siendo.
  • Enfrentarme a mis miedos. Distinguir entre emoción, nervios y miedo no siempre es fácil. Estos tres elementos pueden provocar los mismos síntomas: que se nos acelere el corazón, se nos reseque la boca, nos suden un poco las manos o no se vean las cosas con claridad. Hay que entrenar al cerebro para enseñarle a afrontar estas situaciones de la mejor manera posible. El miedo debería ser nuestra luz verde, lo que nos de paso en vez de esa luz roja que nos frena.
  • Arriesgar: Si tras analizar las ventajas y los inconvenientes de esta decisión o situación de cambio que se presenta, considero que hay más cosas que ganar que que perder, y los riesgos no son “mortales” o “catastróficos”, entonces ¿por qué no intentarlo?

Y así es como hemos afrontado esta nueva situación de cambio.

Nos volvemos a Madrid, pero no sin antes abrir un paréntesis en nuestras vidas. Hemos entendido que antes de empezar nuestra nueva vida, antes de buscar un trabajo, una casa, ¿y una familia? es el momento de cumplir uno de nuestros sueños. Es el momento de cumplir con una de las promesas que nos hicimos hace tiempo. Es el momento de viajar.

 

En cerca de dos meses cogemos un vuelo de ida y vuelta a Singapur. La ruta está abierta a lo que nos vaya surgiendo por el camino, pero vamos con la idea de conocer las Islas Filipinas, Vietnam, Laos, Camboya… Volver a saludar a un país que siempre será especial para nosotros como Tailandia… y seguir bajando hasta Malasia e Indonesia antes de volver a casa.

No ha sido un proceso de decisión sencillo, pero al final todo se reduce a hacer click y comprar los billetes. Nos esperan cuatro meses y medio de aventuras, de conocer nuevas culturas y cosas de nosotros que no conocemos. 19 semanas llenas de ilusión y sonrisas. 133 días para hacer cosas nuevas que jamás antes habíamos probado. Una etapa que seguro recordaremos el resto de nuestras vidas. ¿Hay algo más valioso que eso? En nuestro mundo… no…

Un capítulo se cierra y otro se abre. Me da a mi que este capítulo, esta historia, va a ser muy especial… y este es sólo su comienzo.